La limpieza facial es una de las cosas más importantes que tienes que hacer cada día si quieres que tu piel luzca radiante, hidratada y siempre joven.

Realizarla será una garantía hacia el éxito y no necesitarás gastarte mucho dinero en esos tratamientos estéticos tan caros que se anuncian en las redes sociales.

La clave para conseguir lo que buscas la tienes tu y solo tu y está más cerca y es más sencillo de lo que crees. ¿Sabes como limpiarte la cara?

Esta es una pregunta a la que seguramente todas respondas que sí, pero lo cierto es que la mayoría no lo llevamos a cabo de manera adecuada.

En este artículo te voy a contar todos los detalles de una buena limpieza facial y los ingredientes más naturales y mejores para que tu rostro esté perfecto.

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Con estos tips notarás como la dermis mejora, está más nutrida y te sentirás mejor contigo misma al ver como brilla tu tez. ¡Acompañame y te cuento todo!

Cómo hacer una correcta limpieza facial

Para realizar una buena limpieza facial lo primero que tienes que saber es que desmaquillarte bien es fundamental.

Es la mejor alternativa para que tu piel se sienta saludable. Te cuento paso a paso cómo debes desmaquillar tu rostro:

Empieza a desmaquillar los ojos

El orden es fundamental para que todo vaya rodado y en primer lugar nos centraremos en los ojos. Lo importante es que hay que usar un disco de algodón nuevo para cada ojo para evitar problemas.

Después dejaremos posado el algodón empapado en líquido desmaquillante sobre el párpado durante unos 15 segundos aproximadamente, con esto se consigue eliminar cualquier pigmento (incluso el más rebelde) sin manchar el resto de la piel.

Si utilizas rímel waterproof o maquillajes muy resistentes, quizás tengas que posar varios algodones empapados para eliminarlo por completo. Y recuerda no frotar, hazlo con mucha suavidad.

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Utiliza un limpiador a base de agua

Después de desmaquillar la piel, lo mejor es utilizar un limpiador acuoso. Combinar ambos productos significa una limpieza completa, sin rastro de pigmentos.

Masajea el limpiador por toda la cara suavemente en forma de círculos y no olvides aclararlo después. Emplea agua tibia y si quieres el último aclarado realízalo con agua fría para mejorar la circulación y revitalizar tu tez. Pero evita los extremos de temperatura ya que pueden irritar la dermis.

limpieza facial

Seca suavemente

Seca tu epidermis con un pañuelo de papel o con una toalla nueva limpia. Será la prueba más certera para comprobar que la dermis está limpia completamente ya que no saldrá ningún resto de maquillaje.

Eso sí, no frotes ni arrastres el tejido. Haz una pasada superficial con suavidad o realizando pequeños toques para secarla sin causar rojeces o irritación.

Aquí descubrirás las necesidades básicas que toda piel tiene para lucir sana y bonita.

Te recomiendo que los movimientos sean ascendentes

Aunque no lo parezca el movimiento que realices al pasar el algodón es muy importante cuando realizas una limpieza facial.

Empezar por el cuello y llevar una dirección ascendente hacia la frente estimula en gran medida la circulación de la sangre. Recuerda que el cuello también es una zona que tenemos que desmaquillar.

Es muy importante que conozcas qué tipo de piel es la tuya, no solo para desmaquillarte si no también para comprar el resto de productos de cuidado. Dependiendo de este factor vas a usar un producto u otro más dedicado a tu tipo de dermis.

Si eliges usar productos hechos con ingredientes naturales también será un factor mucho más beneficioso para tu tez ya que evitarás posibles alergias y te hidratará mucho más.

Ingredientes naturales para la limpieza facial

Hay muchas recetas para elaborar cosméticos naturales y caseros que son beneficiosos para la piel. Te voy a contar los que para mí son tres ingredientes muy buenos que van a ayudar a que tu dermis se vea mejor, más joven y llena de vitalidad.

No te olvides que de nada sirve utilizar buenos productos con fórmulas infalibles si luego la limpieza diaria que realizas no es la adecuada.

Por eso ten muy en cuenta los pasos para una correcta limpieza que te he explicado anteriormente y apunta estos ingredientes mágicos.

Cuidado con estos errores, seguramente estés cometiendo alguno al limpiarte la cara.

Arcillas

arcilla blanca

Son fantásticas para limpiar la piel en profundidad, llegando hasta las capas más interiores, ya que tienen un gran poder de absorber el sebo y una fantástica capacidad de atraer las impurezas.

Si eliges la arcilla adecuada tendrás un gran tratamiento para la dermis ya que ayuda a hidratarla y a rellenarla de minerales imprescindibles para su salud.

En mi opinión, la mejor opción es la arcilla blanca si tu tipo de piel es normal o mixta. Si por el contrario tienes la piel grasa o con tendencia a la aparición de acné te recomiendo la arcilla verde. Y si eres de las que tiene una dermis seca o más sensible puedes usar arcilla rosa.

Harinas y alimentos en polvo

Las harinas que puedes usar son las de avena, almendras, arroz, garbanzo o centeno. Son también muy buenas para utilizar tanto en el rostro, como en el cuerpo.

Te recomiendo que uses harinas enteras o integrales porque sus propiedades hacen que se conserven la totalidad de los nutrientes de las plantas, y tendrán más beneficios.

Si tienes la piel sensible puedes usar harinas de avena o de arroz. También puedes utilizar estas si tienes tendencia al acné. La harina de centeno es perfecta para las pieles maduras y la de garbanzo tiene propiedades que aportan un brillo natural a la dermis.

También son buenos los alimentos como la leche en polvo, bebidas vegetales en polvo o cacao en polvo. Procura que no estén mezclados con nada y no contengan ningún aditivo o azúcares.

Plantas

plantas

En realidad hay muchas hierbas y flores en la naturaleza que son grandes aliadas para realizar una correcta y delicada limpieza de la cara.

Las puedes encontrar en el campo, o comprarlas en tiendas especializadas. Solo te recomiendo que sean de calidad.

Lo único que tienes que hacer con esas plantas es reducirlas a un polvo fino para que se puedan incorporar fácilmente a un limpiador. Además, el olor y aroma que ofrecen es maravilloso y te dará mucha sensación de paz.

Las rosas o la caléndula son flores muy óptimas para la piel, independientemente del tipo de dermis que tengas. También te recomiendo la manzanilla, o malva si tienes la piel sensible o con algún daño. Si eres de tez grasa puedes usar menta, tomillo o hammamelis.

Receta casera

Como te he comentado antes, son muchas las mezclas que podéis realizar con elementos naturales como los que hemos visto, pero hoy te traigo una con la mezcla de estos tres ingredientes para hacer tu propio limpiador en polvo.

El resultado es un cosmético natural, sin aditivos, libre de cualquier probabilidad de alergia y muy beneficioso para tu dermis. No obstante, siéntete con la libertad de hacer recetas nuevas.

La receta es:

  • 8 cucharadas de arcilla blanca
  • 2 cucharas de flores secas de rosas
  • 2 cucharas de flores secas de caléndula o hammamelis
  • 2 cucharas de harina de avena muy fina
  • 2 cucharitas de harina de arroz muy fina

Puedes comprar los ingredientes ya molidos, o recolectar las flores tú misma y molerlo en casa hasta reducirlo a un polvo muy fino.

Para hacer la mezcla, añade todos los ingredientes a un bol y mézclalo bien con una cuchara de madera.

Procura guardarlo en un envase hermético, y ponerlo en un sitio donde tenga poca humedad. Y ya lo tienes listo para cuando quieras utilizarlo.

Aquí tienes otra receta para elaborar tu propio limpiador casero.